Por Gustavo Penacino, doctor en bioquímica. El fue quien hizo la pericia que permitió identificar al violador serial.

Los marcadores de cromosoma masculino permiten determinar perfiles masculinos en casos donde hay una mezcla con fluidos femeninos y masculinos. Esto se da, por ejemplo, cuando se producen delitos sexuales.

En estos casos, el único patrón genético puro que vamos a obtener es el cromosoma "Y". Este es un patrón que las mujeres no tienen, y por eso nos conduce indefectiblemente a una identidad masculina.

Más allá de este aspecto técnico, las implicancias de las coincidencias entre los marcadores masculinos son muy importantes dentro de las causas judiciales.

Ante todo, se debe tener en cuenta que corresponde a las líneas paternas del imputado. Su padre, su hijo, sus hermanos, sus tíos, su abuelo paterno, todos ellos tendrán el mismo cromosoma "Y". Es como el apellido; claro que, en estos casos, las mujeres no lo heredan.

Todo esto se refiere a una pertenencia no sólo a una línea familiar, sino a algo más específico aún: es excluyente a una línea paterna.

Más allá de esto, en las causas judiciales hay otras circunstancias que deben ser tenidas en cuenta, además del ADN.

Por ejemplo, el reconocimiento que hacen las víctimas, y la recolección de otras evidencias que hacen a la pesquisa policial y judicial.

En ocasiones, se le da al cromosoma "Y" la obligación de dar un 100% de certeza en una causa; pero no todo es tan simple. Debe tenerse en cuenta todo un contexto.

Para la comparación de la muestra se utilizan métodos modernos. Se toma parte de una muestra denominada "problema", que puede ser el hisopado de fluidos tras un ataque sexual. De ese ADN se pueden identificar tanto cromosomas "Y" (del tipo sexual) como los que se heredan de padre y madre (denominados autosómicos).

Eso permite obtener un código de números, que es el patrón genético masculino. Este puede coincidir o no con el individuo en cuestión.

Estadísticamente, se puede dar que dos familias tengan el mismo patrón genético. Desde una perspectiva técnica, es posible. Pero las certezas suelen estar en el 99,9%. También se debe tener en cuenta que, dentro de la investigación, hay otros elementos a tener en cuenta. Si esa familia que tiene el mismo patrón genético reside en Japón, es casi seguro que no cometió el delito en Tucumán.

Desde esta institución propiciamos la creación de las bases con datos genéticos. En los delitos, permitiría contrastar la información de manera muy simple. Para eso, claro, se necesita una ley.